Hay que volver a ver
las estrellas… Para seguir buscando
las estrellas es fundamental la ayuda
de maestros y amigos: los maestros nos
testimonian que vale la pena esta búsqueda
apasionada y los amigos comparten con
nosotros toda la fatiga del camino y nos
empujan cuando nos agarra el cansancio,
el escepticismo y la desesperación.
Pero lo fundamental es la decisión
personal de la libertad. Esta no se puede
obviar de ninguna manera: en un cierto
sentido hay un aspecto de soledad en esto.
Hacerse las preguntas
que plantea Leopardi es un movimiento
de la razón que quiere entender
de cuál manera las estrellas tienen
que ver con la vida de cada día.
El primer deseo que
hay que tener bien despierto es el de
descubrir el nexo entre el ideal y la
labor cotidiana del estudio. Si no queremos
aburrirnos, olvidarnos de todo lo que
hemos aprendido cinco minutos después
del examen final, si queremos estar presentes
en el salón en cada momento…
tenemos que esperar que acontezca algo
que no lo sabemos ya.
Algo que se manifiesta poco a poco y que
puede ser muy positivo para nuestra vida.
“La exigencia
de bondad, de justicia, de verdad, de
felicidad, constituye el rostro ultimo,
la energía profunda con la que
los hombres de todos los tiempos y de
todas las razas se acercan a todo, hasta
el punto de que pueden vivir entre sí
un comercio de ideas y no solo de cosas
y pueden transmitirse riquezas entre ellos
a distancia de siglos; …”.
(Luigi Giussani)
Así un día
empecé a entender qué es
la economía: una mirada conmovida
hacia los intentos de los hombres para
buscar respuestas a las necesidades elementales
que tienen. Sorprenderse descubriendo
la inteligencia con la que se han buscado
herramientas para manejar la economía
(la política económica)
y las empresas (la adminis-tración).
Entusiasmarse viendo los esfuerzos incesantes
para mejorar la vida de las personas queridas
(la innovación). Descubrir que
las leyes que gobiernan las organizaciones
eficientes son las mismas de la amistad
y del amor (la organización). Aceptar
el desafío de una realidad muy
dinámica y darse cuenta con dolor
de la fragilidad de todo, de todos lo
errores y también de la posibilidad
de levantarse siempre… (el análisis
FODA). Entusiasmarse viendo a personas
que arriesgan y quieren moldear la realidad
según un ideal: el noble caballero
de Baune en la Francia medieval que quiso
construir un hospital para los pobres
para agradecer a su esposa de todo el
afecto que le tenía, así
como unos empresarios peruanos que he
tenido la suerte de conocer y que ponen
en su trabajo todo el deseo de una vida
mejor y el orgullo de su pertenencia a
un pueblo. Descubrir que las virtudes
económicas son virtudes humanas,
integralmente humanas. Descubrir que el
camino del desarrollo pasa por mi universidad…
Una aventura que se renueva, una curiosidad
que no me deja, la gratitud porque todo
ya está y tengo solo que descubrirlo
y ponerme a su servicio…Ésta
es la responsabilidad que tenemos hacia
el mundo entero.
Clara Caselli