En los últimos años hemos sido espectadores de los avances en investigaciones sobre genética, los cuales han traído beneficios indudables en la cura de enfermedades, así como en el desarrollo de procedimientos para traer nuevas vidas al mundo. El debate generado por la reproducción asistida y la relación jurídica con esta revolución científica, fue el tema abordado por la Dra. Yolanda García-Ruíz en su exposición
Ética, bioética y derecho cuestiones candentes sobre el inicio de la vida humana, realizada el 20 y 22 de junio en la UCSS.
Experta en Derecho Eclesiástico por la Universidad de Valencia, y con estudios en Ética y Bioética, García-Ruíz sostuvo que los métodos asistidos y artificiales de reproducción plantean un conflicto entre el derecho de familia y las posibilidades de investigación científica. Esto debido a la protección de la intimidad de los donantes y el derecho de los hijos a conocer su filiación, frente al intenso debate en los países europeos por la experimentación en las primeras fases de la reproducción humana.
Tomando el ejemplo de España, explicó que el uso de células madres embrionarias para investigaciones es permitido en ese país debido a tener «leyes permisivas en lo que se refiere a la reproducción asistida». Al respecto, precisó que en 1988 se da la ley que otorga a las parejas el derecho de conservar óvulos criogenizados no fecundados por un periodo no mayor de 5 años, sin precisar su destino al término de este. Es por lo anterior, que en el año 2003 se realizó una reforma a dicha ley, donde se estableció limitar a 3 los óvulos a fecundar por pareja y dejó abierta la posibilidad de criogenizar, donar o destinar a la investigación científica aquellos óvulos no fecundados, y así evitar su destrucción. No obstante lo anterior, este año 2006 se produce una nueva reforma donde no se limita el número de embriones «colocando a España entre los países con posibilidades de recibir subvenciones por parte de la Unión Europea para la investigación con células madres, lo cual evidencia un interés económico y político», precisó.
De otro lado, al referirse a las posiciones espirituales frente al tema, indicó que la religión católica, así como la protestante, islámica y judía, rechaza –cada una por diferentes motivos– los procedimientos de inseminación artificial en unos casos y de reproducción asistida en otros. Al terminar su exposición, la Dra. Yolanda García-Ruíz hizo un llamado para «apostar por una bioética universal donde se defienda al ser humano por encima de cualquier otro interés, sea político, económico o nacional».