Además de ser poeta y narrador, es conocida la vocación docente de Jorge Eslava. Tal como sostiene Miguel Gutiérrez en el Prólogo del libro, la publicación obedece más que a un interés literario, a la de un escritor comprometido con su labor de educador y maestro.
El libro, que está divido en cinco partes en las que Jorge Eslava estudia a fondo, entre otros autores reconocidos (Ribeyro, Bryce, Adán), a otros que muchas veces son solo repasados o cuyos nombres ni siquiera son incluidos en los programas escolares (Diez-Canseco, Reynoso), constituye una fuente imprescindible para los educadores no solamente dedicados a la enseñanza de la literatura. Es, creemos, una herramienta para quienes verdaderamente entienden el sentido de enseñar.
Jorge Eslava, entendiendo muy bien que la literatura es capaz de hacernos migrar del texto impreso a la vida misma, ha explorado, con el ojo atento del maestro, la narrativa de escritores peruanos y la evolución de la construcción literaria del personaje adolescente, «categoría que es una construcción cultural contemporánea inscrita en diversos discursos artísticos» (2008: 324). El resultado es este volumen, una guía de cómo a través de la literatura es posible acercarse a los jóvenes, inmersos, una gran mayoría, en un mundo conflictivo y rebelde, o envueltos por las voces y ecos ensordecedores de los medios masivos de comunicación.
Anotábamos hace un momento que Adolescentes en la ciudad es un libro dirigido a docentes que no necesariamente enseñan literatura. Quienes trabajamos con jóvenes sabemos que nuestra labor trasciende la simple transmisión de información. Es, pues, una relación entre seres humanos, entre un facilitador de conocimientos ―el mediador, en este caso, el maestro― y un discípulo. Cuántos de nosotros hemos recomendado un libro después de clases; cuántos, por el contrario, nos hemos quedado sin palabras, por desconocimiento, y por olvidarnos de lo humanizadora que puede llegar a ser la literatura.
«Enseñar con seriedad ―en palabras de George Steiner― es poner las manos en lo que tiene de más vital un ser humano. Es buscar acceso a la carne viva, a lo más íntimo de la integridad de un niño o de un adulto». Esta vez Jorge Eslava, el maestro, ha puesto en nuestras manos una ayuda: su experiencia. (Texto tomado de la presentación, 4.ª Feria del Libro de Trujillo)